2 julio, 2018

Dejé que el vecino me cogiera sin piedad

Estaba yo como todos los días lavando mis calzones aprovechando que estoy de vacaciones y puedo tener mi ropa más limpia, de pronto un día me di cuenta de que un bato me miraba desde lo alto de su azotea, el bato era mi vecino aunque no tengo tanta confianza con él pero lo noté tan intenso con su mirada que fui a su departamento y le pregunté por qué me miraba tanto, el pendejo fue muy directo y me dijo que se estaba clavando de mis nalgas y de mi linda carita y que daría lo que sea por cojerme, no sé qué le vi a este puto pero me entregué en cuerpo y alma, me agarró tan rico las nalgas que le grité que por favor me cojiera duro y en efecto me metió el pito durito y grueso tan rico que al día siguiente no pude caminar bien…