8 febrero, 2017

Entre más vieja, más puta

Es una pena que la putería le haya caído hasta ahora y no cuando tenía las tetas bien firmes que me hicieron enamorarme de ella. Pero dicen que más vale tarde que nunca y yo disfruto un chingo de ver a mi vieja abrirse de piernas para la cámara, presumiendo su panocha peluda y rosadita, ansiosa de leche que llene su vagina sin peligro de embarazarla.

El pedo es que cada día tiene más y más deseos sexuales que por más que yo quiera no alcanzo a cumplir. No es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después. Así que tras mucho pensarlo le dije a la vieja que si no quería intentar coger con una verga que aguante sus intensos deseos sexuales. Entonces, estamos buscando a un vato que esté medio vergón pero que sea muy aguantador, para que le destroce la panocha con pelos a mi mujer mientras yo la grabo gemir de placer mientras una reata que no es mí le deja bien abierta la conchita.