24 marzo, 2017

A esta morra tetona y bien puta sólo la hice mi novia para cogérmela y comerme esas ricas tetas

En la vida de todo hombre debe haber al menos un par de putas que no pueden faltar: una tetona y una culona. Hace poco conocí la que en mi vida sería la tetona en la playa. La muy puta ya estaba bien borracha y básicamente les estaba mostrando a todo el mundo su par de ricuras que se carga. Obviamente, tenía que aprovechar semejante oportunidad. Llegué y le dije que estaban bien ricas sus tetas, pero que si apoco no tenían dueño. Ella me contestó que su novia la acababa de cortar y por eso fue a la playa a emborracharse para olvidarlo. Enseguida mi primer pensamiento fue que no podía haber un hombre más imbécil sobre la faz de la Tierra para dejar ir a tremenda mujer. Le empecé a contar chistes y a tomar con ella hasta que empezó a anochecer y le ofrecí llevarla a donde se estuviera quedando. Sobra decir que desde aquel día desayuno, como y ceno un par de tetas bien ricas.