12 junio, 2019

Izzy Bell empezó feliz y terminó aterrada por esa verga

Esta chavita es gringa y tiene 23 años, un poco chaparrita pero con unas nalgotas increíbles, pero además tiene una adicción por la verga y por el incesto que cualquiera podría llegar incluso a escandalizarse, ella primero empieza tratando de darnos a entender algo, vean las fotos y parece que nos habla en lenguaje de señas, rompe la cuarta pared, qué chingona es.

Ella claramente pedía verga, hasta que se puso su lencería, se tocó, mostró eso que nos encanta de ella y llegó ese wey con su vergota para romperla sin misericordia, ella lo estaba pidiendo y cuando se la metió el wey, la carita le cambió, pero era una verga tan grande para esta chiquita que luego la podemos ver ya con cara de horror, «dios mío mi culo!» parece decir, pero es por la emoción del momento, ella lo está disfrutando como nunca.