13 mayo, 2019

La panocha felpuda de mi novia en todo su esplendor

Ella es de viejos canadienses, por eso ella tiene como que sangre de leñador o algo así y como no le sale barba en el rostro pues se deja el peluche de la panocha, al principio yo tenía miedo de encontrarme ahí con alimañas y murciélagos, cosas raras ya saben… pero cuando uno toca, palpa, acaricia esa pepa felpuda es lo más relajante y achuchable que se puedan imaginar, meter la verga en esa panocha con fuerza y de forma rápida e incesante es en parte placentero pero da como tristeza, parece que uno estuviera matando un gatito o algo así.

Ella se niega a depilarse, dice que va contra la naturaleza, pero tampoco se pasa de lanza y sí le da sus cuidados, me gusta tomarla de la cintura y meter la verga en su pepa de pie, ella aquí estaba justamente jugando y andando por la casa encuerada, como si nada, le vale verga el mundo.