30 enero, 2017

Sesión fotográfica de depravación sexual en las playas cálidas (y calientes) de Puerto Vallarta con mi sirena sensual y tetona.

Nunca he entendido a los cabrones que se la pasan celando a sus viejas, que no se vistan así, que no se ponga esto, que porque otros weyes las van a morbosear. Para mí, no hay cosa que me excite más que saber que el resto de los vatos me envidian por tener a mi lado a esta sabrosa hembrita caliente y sexosa que no tiene pedos mentales y me ha llevado a disfrutar como nunca de las cogidotas que le pego. Esta vez me llevé a mi vieja a Puerto Vallarta, porque nos han contado varios amigos swinger que el desmadre se pone chido ahí y que se acaba con los huevos bien secos. Sus playas no nos decepcionaron, no sólo vimos paisajes hermosos, sino que pudimos hacer de todo: cogimos varias veces en la playa y en el mar, a solas y con público, entre nosotros y con vatos que no se aguantaban las ganas y se unían al desmadre, dándole a mamar su verga a mi vieja mientras yo le daba por el chocho. La pasamos tan rico ahí, que tomé esta sesión de fotos de mi mujer como recuerdo de todos los placeres que Puerto Vallarta nos dio.